El Karate tiene su origen en Okinawa. Allí se practicaba esta disciplina de una forma totalmente diferente a como se hace hoy día, y con unos objetivos igualmente distintos.

El Dojo Gakushin abrió sus puertas a la escuela de Karate Goju Ryu Shorei-kan y a la especialización en Kobudo Shorei-Kai (técnicas de defensa practicada con las herramientas tradicionales de las Islas Ryu Kyu al sur de Japón), hace ya varios años. Esta disciplina enfoca su idea en la práctica habitual, al estudio de la técnica y de la filosofía zen en un mismo nivel, ya que si dejáramos de lado una de las dos vertientes, sólo entenderíamos un cincuenta por ciento de todo su contenido.

El centro tiene como instructor a Jaime Gamundí, que lleva ya muchos años dedicado a la práctica de AAMM tanto a nivel de competición como a su parte más purista del arte marcial, como es el caso de la escuela Shorei-Kan.

Gamundí entrena con el Maestro Toshio Tamano, actual representante de la escuela Shorei-Kan karate en Europa y EEUU, varias veces al año. Eso hace que la esencia de la escuela antigua no se pierda, ya que hay

que entender que no todo está en el espíritu originario, y que hay que trabajar con auténticos Maestros (que cada día son menos) para no quedar atrás en la herencia de sus conocimientos.
Shorei-Kan requiere muchos años de práctica, aligual que cualquier escuela auténtica, pero los beneficios que se obtienen y el valor cultural que se adquiere son incalculables.